viernes, 29 de octubre de 2010

Broken.

Hola chicas!
¿Como estan hoy? Espero que bien ^^.
Les cuento que yo no estoy muy bien..
Ayer estaba con ánimos de "mejorar".
No sé si fue el darme cuenta de que no puedo hacer las cosas por el resto. De que si las hago las tengo que hacer por mí. (Y que por mí no quiero) O que. Pero no pude.
Llegué a la clínica.
Y todo iba bien.
Les explico un poco.
En la clínica (que no es de internación completa), es de 11 am a 4 pm, hacemos 6 comidas. Desayuno (en nuestras casas), a media mañana una "Colación" (así se llama, que puede ser: una barrita de cereal, un yogurt pequeño, una porción pequeña de cereales, etc), el Almuerzo, otra "Colación" a eso de las 3 pm, la Merienda y por último la Cena.
En fin,
Desayuné en casa, mi madre me había preparado el desayuno (porque otra regla que hay en la clínica, es que la persona "enferma" es decir, en mi caso, YO, no me prepare las comidas, si no que las haga otra persona, ni siquiera me puedo untar el pan, ni nada, en este caso, mi madre se ocupa de todo, y ella decide qué darme de comer, en todas las 6 comidas, siempre algo coherente ¿no? pero por ejemplo, si mi madre me quiere mandar un alfajor de colación, puede mandarmelo, y aquí viene el problema, yo ESTOY TOTALMENTE OBLIGADA A COMERME LO QUE ELLA ME MANDE. Sin importar qué sea. Sin importar la cantidad que sea (a menos que a los de la clínica de verdad les parezca un disparate o les parezca poco), si mi madre me dá un alfajor de tamaño CONSIDERABLE, lo tengo que comer. Sin hacerle a ella ningún tipo de comentarios (otra regla que hay).
A lo que voy, es que, mi madre me hizo de desayuno:
6 rodajas de pan (lo que yo consideré demasiado) untadas con queso.
1 café con leche.

Ya empecé mal el día, lo que me hizo a mí misma quedarme mal. Porque me había prometido un millón de cosas, tanto a mí en mi cabeza como a mí en el blog, en fin, en todos lados.
Le hice comentarios (le dije que era demasiado, que si iba a comer, tendría que comer 4 y no 6), ella me dijo que tranzabamos en 5.
Yo me conformé. Un pan menos, con una untada menos. Supondran un par de calorias menos.
Me tragué ese mundo de calorías asqueroso.
Me costó, sobretodo al final, porque sentía que mi vientre se hinchaba horriblemente, y me sentía llena.
Igualmente pude.
Lo que me dejo un poco contenta, pero igual quedé mal por ya haber hecho las cosas mal.
Pero decidí darme un respiro y decir "ahora voy a hacer las cosas bien".
Bajé las escaleras y me acordé que me estaba olvidando la vianda (la comida).
Eso es totalmente psicólogico.
Y lo sé.
No puedo ir a un lugar en el que sé que me van a obligar a comer por más que no lleve comida. Y igualmente olvidarme de la comida.
Aunque me acordé por suerte.
Subí las escaleras pensando: "que boluda que soy". Agarré la vianda (la comida) y las volví a bajar. Mi padre me llevó hasta la parada.
"Que tengas un buen día".
Pf, me hubiese gustado.
Me fumé un cigarrillo porque el omnibús demoraba, todo bien, lo esperé, lo ví venir, tiré el cigarrillo, lo frené, me subí, pagué, me senté, me enchufé los auriculares, todo parecía normal. Un día como cualquier otro.
Pero no.
Me bajé en mi parada, caminé, paré en un kiosko, me compré mas cigarrillos, caminé hasta la clínica, primera oscilación: dudé en tirar la comida en el contenedor.
Pensé mejor y dije: no, no puedo hacer esto de nuevo, tengo que hacer las cosas bien.
Obligandome a mi misma, cruce la calle, abri la puerta y entré.
A partir de la primer pisada ahí adentro, mi cara cambió.
Probablmente cuando yo hablo de "la clínica" ustedes se imaginaran una verdadera clínica, llena de medicos, guardianes, psicólogos, psiquiatras, sillones, cuartos, y un montón de otras cosas más.
Lamento informarles que este lugar, no es nada más ni nada menos que una casa. Es una casa, vieja, hecha mierda, con sillas de plástico, en la que yo y un montón de otras chicas más nos sentamos en ronda con una psicóloga (Mariana) y un psiquiatra (Guillermo) y contamos nuestras vivencias desde la ultima vez que vinimos. Cuando una empieza a hablar, hay siempre otra que anota lo que la que esta hablando dice en "su cuaderno", este cuaderno lleva el nombre de la persona, y lo lleva la misma persona (generalmente lo compras, o lo traes de tu casa). Es un lugar humilde. Nada más que eso. No es ninguna clínica mágica, con gente vestida de blanco, dispuesta a darte sermones, o a saludarte con una sonrisa. Son gente común y corriente, que te puede ayudar, se puede equivocar, te puede decir alguna que otra palabrota, pero generalmente lo va a hacer por tu bien. Es así.
Tenía ganas de explicar nada más, porque cuando a mí me dijeron "Te vamos a meter en una clínica" Yo también me imaginaba un lugar así. Y cuando llegué acá, me llevé una sorpresa.
Prosigo.
Mi cara cambió apenas pisé el lugar.
Automaticamente mis ganas de salir de ahí se hicieron más fuertes.
Intenté pensar en positivo: "no, tengo que hacer esto por mamá".
Me imaginaba lo que ella me había dicho.
Me imaginaba lo que le dolía verme así.
Pero era como si me importara todo tres carajos.
Dejé mi comida en la cocina.
Fui hasta el cuarto donde estaban todas las chicas con Mariana (la psicóloga).
Estaban solo 2 chicas y Mariana.
Ya estaba hablando una.
Mariana me saludó.
No le devolví el saludo.
La miré con mi peor cara.
No sé porque.
Me senté en una silla de plástico y mirando el piso me entretuve en mis pensamientos.
No paraba de pensar en mamá, y las lágrimas se me venían a los ojos. Estuve a punto de llorar varias veces, pero me contuve. Al final, terminé sacando de mi bolso la condenada barrita de cereales y la abrí.
Mariana me preguntó: "¿vas a colacionar?"
La miré con odio.
No quería colacionar.
No.
"Sí".
La primer chica (la que estaba hablando cuando yo llegué) terminó de hablar, y le tocó a la otra que estaba ahí. Yo miraba el piso. Y comía. Con odio, con rabia. Con un nudo en la garganta. Con la cabeza aturdida. Con miedo. La segunda chica terminó de hablar. Era mi turno.
Tenía ganas de gritarle a Mariana.
De gritarles a todas ellas (porque en el medio habían llegado más chicas)
De gritarle al mundo.
Y después de irme.
Como si fuera libre.
Como si ya fuera cuestión mía, si quedarme o no.
Pero no, no hice nada de eso.
Hable, y hable y me volvi a quedar con una sensacion de vacio.
Con la sensacion de que me estaban quitando algo que era mio.
Al final, cuando estaba por terminar de hablar, cuando empece a sentir esa sensación, me enoje más que nada conmigo misma, y les dejé de contestar lo que me preguntaban.
Una de las chicas me preguntó: "¿te sentís bien haciendo lo que hacés?".
Me dieron ganas de estamparla contra la pared.
De decirle: "¿Y vos quien te crees que sos?"
"¿Te pensas que sos mejor que yo? ¿Por haber superado esto?" Estupida.
En fin.
Después de eso.
Habló otra chica más (después de mí), y fuimos a almorzar.
Almorcé milanesa con ensalada de arvejas palmitos y huevo que me mandó mi mamá y de postre me tomé un yogurt de frutilla (que no era light...)
Durante el almuerzo, una de las chicas me dijo: "estas en voto de silencio vos ¿no?" y se empezó a reír, mientras otras chicas se reían.
No entiendo qué les parece gracioso.
Idiotas.
Después de eso, salimos a fumarnos un cigarrillo. Bah, no se para qué hablo en plural si yo no salí con nadie. Yo salí sola a fumarme un cigarrillo. Pero dos chicas más salieron conmigo. (Porque yo ya me escapé). Y en eso vino la psicóloga y empezó a hacer "chistes" de que (como las chicas que salieron son atletas y hacen muchos deportes) ellas me podrían alcanzar si yo me escapaba.
No me causó mucha gracia que digamos.
Terminé de fumar, y se me ocurrió una maravillosa idea: escaparme.
¿Y porqué no?
Fuí adentro, porque no llevaba mi bolso conmigo, y me hice la que iba a buscar mi celular, agarré mi bolso, me lo colgué y saliendo para afuera saqué mi celular, me acerqué a las chicas que estaban afuera, y justo salió el psiquiatra que ví que las estaba apurando a las otras chicas: "vamos, vamos entrando". Se me ocurrió otra maravillosa idea: hacerme la que estaba hablando por celular, entonces cualquier cosa decía: "ya entro" y me iba.
Y así lo hice.
Me pusé el celular en la oreja y hablé sola 2 segundos, las chicas entraron, el psiquiatra me vió, se la creyó, y entró.
Yo me moví lentamente por la calle, hasta que giré en la esquina, empecé a correr y me escondí.
Estuve 5 minutos escondida.
Parecía de verdad, una chica que acababa de robar un almacén.
La gente me miraba con cara de o.O (¿ya mencioné que me encanta dar a conocer ese efecto en las personas?).
Crucé la calle fijandome que nadie me estuviese viendo y emprendí mi rumbo hacia la parada.
A los 10 minutos me llegó un mensaje de una de las chicas (de una de las que estaba fumando "conmigo" afuera), que decía:
"Porque te fuiste? No seas mala"
Le fui a contestar, y no tenía saldo.
A los 10 minutos me llegó otro mensaje de ella:
"Bueno, espero que hagas bien las cosas con la comida. Acordarte de los compromisos y no te olvides que podes pedir ayuda. Besote"
En la clínica los términos:
"hacer bien las cosas con la comida" = hacer las 6 comidas completas sin hacer comentarios, sin quejas, sin nada.
"compromisos" = a lo que nos comprometemos cada vez que hablamos, puede ser una boludes como por ejemplo: no mirarnos en un espejo o puede ser: hacer las 6 comidas, no vomitar, etc.
"pedir ayuda" = nosotras intercambiamos celulares con las otras chicas de la clínica, y pedir ayuda, se puede hacer por ejemplo, si te probas un pantalón y no te entra, y quedás mal, le mandás un mensaje a X chica pidiendole ayuda porque te sentís mal y esa X chica te va a intentar de consolar diciendote cosas buenas, o positivas para sacarte adelante.

En fin, lo positivo, es que es fin de semana. No voy a tener que pisar esa clínica por 3 días. Eso me libera un montón. Es un infierno. Y de corazón, no estar en ese infierno, por 3 días, es el paraíso. :)
Aunque tenga que comer.
Aunque tenga que hacer lo que haga.
Si no voy a la clínica, soy FELIZ.
Mmm... no sé que más contarles, no tengo muchos planes para el fin de semana.
No planeo salir a bailar.
Aunque tengo una fiesta por halloween, no planeo ir tampoco. Me siento demasiado vaca como para ir.
Me disfrazaría de vaca ^^
Jajajajajaja, eso va con mi físico :).
No sé...
Les deseo mucha suerte lindas !
Besos,
xox.
Zoë

Pd: Le cambié el título al blog.. "Mis dos mundos.." me pareció mas adecuado al momento que estoy viviendo. De querer "curarme" o no. Es un albúm de Alejandro Fernández (el que canta "Se me va la voz") y nada, me pareció bien. Porque de verdad es lo que me pasa... siento mi cabeza dividida en dos. La parte que quiere ceder al tratamiento por mis padres y la parte que se aferra a la enfermedad. Bueno, dejo de escribir porque si no no termino más XD.

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